sábado, 25 de abril de 2015

Cambiemos nuestra forma de consumir.

En los últimos años el Chocolate ha encontrado un estigma negativo. Esto se originó desde que comenzaron las producciones en masa, interesadas por disminuir el costo de las materias primas. Así, la gran industrialización buscó sustituir la manteca de cacao con otro tipo de grasas y los sólidos de cacao con saborizantes artificiales. La conclusión fue obvia: la mayoría de los productos modernos sólo tienen un "sabor a chocolate". 
Sin embargo, no sería justo culpar exclusivamente a las grandes empresas. Nosotros como consumidores rara vez leemos la información que aparece en los empaques. ¿Cuántos de nosotros nos hemos tomado el tiempo para ver la lista de ingredientes, la misma que aparece atrás de nuestro empaque, al momento de comprar un producto comercial o artesanal? La respuesta es desalentadora. Digo, también es cierto que la mayoría de los productos no aclaran cuál es el porcentaje utilizado de sólidos o de manteca de cacao, pero el consumidor nunca ha exigido claridad sobre los sabores que se producen en masa. Parece que sólo queremos consumir....

La barrera social de este fenómeno la podemos encontrar en un sin número de comerciales televisivos. "Todo en exceso es malo". Vivimos en un mundo en el que exigimos cigarrillos sin tabaco, café sin cafeína, sal sin sodio, pan sin gluten y dulces "light", pero no NOS exigimos el conocer realmente lo que estamos consumiendo. Sabemos que todo en exceso es malo, pero no sabemos qué es el exceso o en dónde empieza.
Nuestro interés está en el chocolate. Un chocolate producido artesanalmente, con valores bien definidos, va a tener "límites" diferentes a los de la producción industrial. Esto quiere decir que los contenidos de minerales y antioxidantes que hay dentro de un artículo dependen del proceso de elaboración. También es importante aclarar que incluso entre las variedades de cacao existe poca diferencia entre su contenido nutrimental (en cuanto a su sabor, la historia es otra). Todo depende de los tiempos de fermentación y de tostado, así como del método de molienda. Procesos que no siempre están estandarizados y que son particulares entre cada productor. 
Sea como sea, los estudios realizados por instituciones de nutrición y cardiología recomiendan un consumo diario de 30g de chocolate obscuro amargo (por lo menos un 65% de sólidos de cacao), y entre 5 y 10 almendras de cacao. Ésta es la última medida estándar. El consumo excesivo depende de muchos factores individuales, pero no por eso debemos de prescindir de esa información. La búsqueda por un consumo responsable y un México más sano depende, entre otras cosas, de esto. El cambio está en cada uno de nosotros. El esfuerzo de CHEELZI es un granito de arena; necesitamos el de todas las personas.


viernes, 20 de febrero de 2015

Los beneficios del cacao (7)

Ligado a la salud del cacao, sería erróneo de nuestra parte conformarnos con las discusiones en torno a los antioxidantes. Así, los minerales que podemos adquirir desde un chocolate de calidad también van a ser muy importantes para el desarrollo y buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

En primer lugar, el cacao tiene una concentración considerable de Calcio, mismo que contribuye al fortalecimiento de huesos, dientes y encías, ayuda a la coagulación de la sangre y, en conjunto con los antioxidantes, disminuye el contenido de colesterol en la sangre.
Por otro lado, el consumo de Magnesio contribuye a la transmisión de los impulsos nerviosos, así como a la contracción y relajación de los músculos. Colabora en el reforzamiento de la dentadura, mantiene estable el ritmo cardíaco y la presión arterial, funciona como vasodilatador e induce a la producción de glóbulos blancos.
Por último en la lista de los principales, el Fósforo ayuda en la formación de huesos, dientes y tejidos musculares, además de mejorar el rendimiento intelectual y la memoria.

Dentro de un grano de cacao también será posible encontrar Hierro y Zinc, pero no en tanta concentración como los ya mencionados. Claro que no sería justo decir que entre más chocolate consumamos todo será mejor; una de las características más importantes de cualquier ingesta es la moderación. Exceder nuestro consumo de cacao puede llegar a ser perjudicial para nuestro cuerpo.

martes, 13 de enero de 2015

Los beneficios del cacao (6)

Más allá de los mitos, ¿Qué otras cosas pueden hacer los antioxidantes por nosotros?

En principio, muchos de los que se encuentran en el cacao van a ayudar a reducir el riesgo de cáncer. Poniendo un ejemplo, el licor de cacao contiene procianidinas que reducen la incidencia y multiplicidad de carcinomas de pulmón y adenomas de tiroides; además las procianidinas han demostrado su capacidad para inhibir el cáncer de mama y pancreático. Así mismo, en un experimento se pudo demostrar que la administración de extracto de té de cacao blanco también disminuye hasta en un 50% el tumor causante de cáncer de próstata.

Por otro lado, se han realizado estudios neurodegenerativos en los que se demostró que la cafeína y epicatequina muestran protección contra el Alzheimer y el Parkinson así como las procianidinas y la misma epicatequina reducen o inhiben la muerte de neuronas. El consumo de cacao ayuda a la mejora de memoria y aprendizaje por su contenido de flavanoles que incrementan el flujo cerebral de sangre. De hecho, el consumo de cacao muestra efectos ansiolíticos y disminución del comportamiento relacionado con el miedo.

Otras investigaciones que abordan la obesidad y diabetes han destacado la forma en que los antioxidantes ayudan a combatir estas enfermedades ya que el cacao tiene un efecto hipocolesterolémico. Ello significa que inhibe la absorción intestinal del colesterol y de ácidos biliares; parece ser que la cafeína contenida en el cacao o chocolate puede reducir la grasa corporal ya que induce la lipólisis de esta. Además el consumo de cafeína es asociado con la disminución del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y previene la hiperglucemia.


Para cerrar con los antioxidantes del cacao hay que mencionar estos tienen efecto en la piel, ya mejorando su textura, densidad, espesor, dureza e hidratación; su consumo disminuye la sensibilidad de la piel a la luz UV ya que crean fotoprotección cutánea.

Así que ya lo saben, sólo por el tema de los antioxidantes, el cacao es una gran herramienta que nos ayuda a mantenernos con mayor vitalidad. Pero eso en todo lo que una almendra de cacao tiene para nosotros.