jueves, 28 de agosto de 2014

Los beneficios del cacao (2)


Estoy consciente de que a muchas personas les aterra escuchar la palabra "grasa" por el simple hecho, y entre otras razones, de que la relacionamos con la generación de acné y con las siempre odiadas llantitas. Cada vez que buscamos el comer un chocolate, aparece este miedo irracional. Miedo alimentado desde que nuestras madres, tías o abuelas nos dijeron que comer chocolates saca granos, engorda y pudre los dientes (de ese tema hablaremos después).

Para empezar a eliminar estas malas concepciones, hay que saber que las características de la grasa presente en el cacao  y en los chocolates (mejor conocida como manteca de cacao) son sumamente favorables para el cuerpo; tenemos entonces 3 ácidos grasos, dos esenciales y uno completamente neutro. Los primeros dos son el Oleico y el Linoleico, ácidos que nuestro organismo necesita, pero que no puede producir por su propia cuenta, es decir, necesitamos consumirlos como parte de nuestra dieta. El tercer ácido graso es el Esteárico, grasa saturada que no puede afectar al cuerpo. Todo esto, por supuesto, si es ingerido con moderación.
Otra característica presente en la manteca de cacao es su capacidad de ayudar a nuestra piel y cabello, razón por la cuál es conocida la demanda que tiene en la industria farmacéutica. La manteca de cacao suaviza, limpia y protege nuestra piel y cabello; además puede curar labios resecos y desinfecta las quemaduras y cortadas que ocurren al accidentarnos. Ungüentos fabricados a partir de esta grasa han resultado de innegable ayuda para todos estos tratamientos, pero eso no es todo.
Las últimas investigaciones que se han hecho arrojan información sobre el consumo NATURAL de las grasas presentes en el cacao (y por consecuencia, en el chocolate). Se ha empezado a comprobar que un consumo frecuente, sin llegar a ser excesivo, reduce la probabilidad de tener cáncer de estómago, bronquitis, gripe, gota, hemorroides, indigestión, problemas en el hígado, los pulmones y las vías urinarias. Parece ser que incluso ayuda a disminuir la irritación vaginal.

Los miedos y los sentimientos de culpa causados por la ingesta de chocolates se deben, principalmente, al consumo de productos sintéticos e industrializados. Tenemos la responsabilidad, como consumidores, de leer cuidadosamente la lista de ingredientes en todo lo que compramos, pues cuando se trata de un chocolate tiene que estar la manifestación explícita de que se ha utilizado manteca de cacao y no otro tipo de grasas y azúcares. Son esos agregados los que tanto nos afectan y que tanto han dañado la imagen de un producto tan noble como el chocolate.

viernes, 1 de agosto de 2014

Los beneficios del cacao (1)

En esta parte del Blog vamos a comenzar con una pregunta caprichosa: ¿Cuántos de ustedes se han sentido culpables por comer un chocolate, una trufa o algo que este cubierto o relleno de chocolate? La intención de ésta pagina es romper con esos mitos y tabúes que el chocolate ha cobrado a través de los años, todo con el deseo de que las personas se atrevan a llevar al cacao en su dieta diaria y que comencemos a fomentar el consumo de este grano mexicano.

Para contextualizar un poco, es importante mencionar algunos usos medicinales que el cacao ha tenido a lo largo de la historia. Por ejemplo, se ha utilizado para tratar anemias, fatiga mental, tuberculosis, fiebre, gota y piedras de riñón; además se han estudiado los efectos positivos que tiene para el mejor funcionamiento intestinal, del corazón, del riñón y en la estimulación del sistema nervioso central por la producción de anandamina. 

Pero si pretendemos entender por qué el cacao puede llegar a beneficiarnos en todos estos puntos, tenemos que hablar sobre la composición del grano: la almendra va a tener en su mayoría grasas, carbohidratos y proteínas. También vamos a encontrar grandes concentraciones de minerales y de antioxidantes relativamente extraños, haciendo del cacao un verdadero alimento nutritivo.

Lo que queremos hacer es abordar estos componentes y explicar cómo es que nos afectan, los beneficios que nos dan y ver si realmente son útiles para combatir algunas enfermedades o si provocan los efectos negativos que tanto nos aterran. Por lo tanto el primero con el que trabajaremos es el más estigmatizado: la grasa, mejor conocido como la manteca de cacao. Todo esto en la siguiente entrada.