Ligado a la salud del cacao, sería erróneo de nuestra parte conformarnos con las discusiones en torno a los antioxidantes. Así, los minerales que podemos adquirir desde un chocolate de calidad también van a ser muy importantes para el desarrollo y buen funcionamiento de nuestro cuerpo.
En primer lugar, el cacao tiene una concentración considerable de Calcio, mismo que contribuye al fortalecimiento de huesos, dientes y encías, ayuda a la coagulación de la sangre y, en conjunto con los antioxidantes, disminuye el contenido de colesterol en la sangre.
Por otro lado, el consumo de Magnesio contribuye a la transmisión de los impulsos nerviosos, así como a la contracción y relajación de los músculos. Colabora en el reforzamiento de la dentadura, mantiene estable el ritmo cardíaco y la presión arterial, funciona como vasodilatador e induce a la producción de glóbulos blancos.
Por último en la lista de los principales, el Fósforo ayuda en la formación de huesos, dientes y tejidos musculares, además de mejorar el rendimiento intelectual y la memoria.
Dentro de un grano de cacao también será posible encontrar Hierro y Zinc, pero no en tanta concentración como los ya mencionados. Claro que no sería justo decir que entre más chocolate consumamos todo será mejor; una de las características más importantes de cualquier ingesta es la moderación. Exceder nuestro consumo de cacao puede llegar a ser perjudicial para nuestro cuerpo.